Hay muchas cosas que no entiendo… Y aún ayer me sentía
cómodo reconociéndolo. Qué importancia puede tener la ignorancia cuando se está
en paz con uno mismo, cuando se vive cobijado por la llama de un amor sincero,
propio y para otro… Hoy sólo tengo esa aplastante sensación de insuficiencia.
De nunca estar a la altura. De no ser más que un efímero entretenimiento… Nada
perdura. Y sin embargo, con cuanto empeño me aferro a las poquísimas cosas que
logran iluminar mi mirada. Cuando estas cosas que me anclan a la vida se
pierden, qué queda… Soy una persona simple atormentada por sus propios
pensamientos…
0 ecos:
Publicar un comentario en la entrada